Se acaba el verano y en DeCaffetera hemos notado un creciente amor platónico por el ojo de la merluza. La merluza es un pez bastante asiduo en nuestros platos gastronómicos, le gusta aparecer de vez en cuando en el horno o en la sartén de forma repentina, pero de la cocina al objetivo hay trecho bastante largo y aunque seguimos sin entender cómo ha podido llegar la merluza al mundo fotográfico Café Cortado ha decidido lanzarse al mar y experimentar con la visión nocturna de la merluza.
Con este nuevo proyecto entre las manos y con su cámara de ojo de merluza investigó, hizo largas caminatas por la playa, entabló amistades entre los pescadores de merluza, preguntó a los bañístas e intentó contactar con los creadores de Instagram con el fin de poder averiguar un poco más. Al final decidió convertirse en autodidacta y descubrió (y sigue descubriendo) las posibilidades fotográficas del ojo de merluza.
Una de esas posibilidades es la utilización de la larga exposición en paisajes nocturnos, con la superposición de fotografías. Estos son algunos de los resultados, entre otros que iremos mostrando.
[Este texto ha sido escrito por Capuccino bajo los efectos de la mayonesa]
El ojo de merluza nos ofrece todas las posibilidades de la fotografía analógica, con el encanto único que esta posee. Además, ¡la cara de sorpresa de la gente cuando les disparas con tu ''cámara de juguete'' es incomparable!



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